Hay una canción de Fernando Cabrera metida en mi alma. No podría precisar hace cuanto tiempo hizo hueco allí. Tengo alguna idea aproximada pero no podría decirlo con seguridad. También es cierto que la he leído más veces de las que la he escuchado, si me apuras creo que no le he escuchado nunca. Es una canción de esas que es mejor imaginar los acordes que escucharla y que pierda su magia. Lo único que se es que es para vos. No quiero que pienses que todavía sigo enamorado de vos. Es un poco más sencillo. Siempre estuve enamorado de vos. Desde el primer día que te vi. Desde nuestra primera conversación. Hubiese caminado por cien desiertos solo por verte sonreir. Te amo por lo que fuiste. Te amo por lo que fuimos. Te amo por cada mañana que me robaste una sonrisa. Nunca pude dejar de pensar en vos. Tampoco quiero dejar de hacerlo. Son demasiados buenos recuerdos como para tirarlos al olvido. Quizás es triste seguir asi enamorado de un recuerdo. Quizás no vale la pena. Quizás. Pero aqui estoy. Con mi corazón dispuesto a dejarte de lado. Con esta verguenza de seguir amandote. Con este dolor de saber exactamente como te perdi. Te he buscado en mil rincones del mundo sabiendo siempre que tu estas ahi. En el lugar de siempre. Sin pensar en mi. Dando nueva vida a tu hogar. Aqui nos despedimos. Ocho años después.
Tuve que hacerme viejo
tuve que aceptar otros amores
tuve que volverme rico
tuve que criar hijos extraños
tuve que andar acompañado
y solo por sitios que aguardaban
tus pasos con los mios
tuve que completar la vida
terminarla
ser tierno y convincente
tuve que vivir en la tortura
envejecer sin ti fue mucha muerte

